Snapchat es una aplicación móvil dedicada al envío de fotos que se “destruyen” entre uno y diez segundos después de haberlos leído. Fue desarrollada por Evan Spiegel, Bobby Murphy y Reggie Brown, estudiantes de la universidad de Stanford, en Estados Unidos en el año 2010.

La app se está haciendo un lugar propio en el mercado de distribución de videos: llegó a las 4000 millones de reproducciones diarias (el doble que hace tres meses) y le empieza a pisar los talones a Facebook, que anunció la misma cifra en abril pasado.

Sin embargo, el principal problema que debe afrontar hoy Snapchat está en la forma de monetizar a los 100 millones usuarios activos (45 por ciento de los cuales se encuentran entre los 18 y los 24 años) con los que cuenta. Una de las formas de capitalizar esto es a través de su contenido patrocinado a través de los canales temáticos de la plataforma.

Un ejemplo fue la cobertura de los últimos MTV Video Music Awards a través de “Live Stories”, su sección de videos curados. Durante la trasmisión logró incluir en sus videos (de 10 segundos cada uno) avisos de marcas como CoverGirl, Taco Bell y Verizon. También está usando un método similar con “Discover”, que publica contenidos curados de empresas periodísticas como CNN y Vice, en los cuales también hay publicidades y de donde Snapchat cobra 10 centavos por cada reproducción.

Eso destapa otra polémica: ¿cómo se mide una vista? Mientras Facebook establece que un video debe ser visto por lo menos durante tres segundos para ser contado como una vista, para YouTube ese lapso es de 30 segundos. Snapchat, por ahora, prefiere no dar detalles.